- El qué?
- La velocidad a la que caen los pétalos de las flores de cerezo”
No recuerdo cuando fue la mañana en la que me dí cuenta de que todo era una gran mentira;
no recuerdo cuando llegué a la terrible comprensión de que la mayoría de la gente se iría perdiendo en el tiempo y en la rutina;
de que yo jamás encajaría.
Cada día me levanto y camino por una ciudad o ciudades llenas de gente,
y al mirar sus caras me pregunto si aun mantendrán el recuerdo de lo importante,
o si acaso habrán perdido todo lo que era bello;
no sé;
y sé que lo que yo veo se ha vuelto invisible para ellos;
peor aun, inexistente;
y lo más terrible es que ya no tengo ganas de recordárselo.
5 centímetros por segundo …
A qué velocidad caerán las lágrimas?
Y a cuál volará la risa?
“Cuándo empecé a escribir mensajes que nunca envío?
A qué velocidad debo vivir para volverte a ver?”
A qué velocidad …
El día a día me resulta un baile grotesco de diálogos absurdos, de procesos absurdos, de victorias y fracasos absurdos;
un carnaval de máscaras sin cara,
y sin opinión.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche
y no serán por un amor perdido
sino por el viento entre los cerezos desnudos.
Noches
5 centímetros por segundo, extraordinaria obra de Makoto Shinkai; imágenes como Sakura.







